El Pentágono estaría ocultando a la Casa Blanca el verdadero nivel de agotamiento de las reservas de misiles estadounidenses, mientras Washington se prepara para una eventual intensificación del conflicto con Irán, informó The Telegraph citando a fuentes conocedoras del asunto.
Según el medio británico, dentro de la Administración de Donald Trump crecen las preocupaciones por una "cultura del silencio", que impediría transmitir evaluaciones realistas al presidente y al secretario de Guerra, Pete Hegseth. Una de las fuentes afirmó que "las malas noticias no parecen terminar bien para nadie", mientras que otra sostuvo que el círculo reducido de asesores de Hegseth dificulta que reciba información completa antes de informar al mandatario o al Congreso.
El reporte señala que las dudas aumentan tras la muerte de tres militares estadounidenses en recientes ataques atribuidos a Irán. Trump prometió responder con mayor fuerza y ordenó preparar represalias, mientras EE.UU. despliega cazas F-35 y F-16 en Oriente Medio y refuerza su presencia militar en la región.
Sin embargo, expertos consultados por el diario advierten que la capacidad de Washington para sostener una nueva escalada podría verse limitada por la disminución de interceptores THAAD y Patriot PAC-3, así como de misiles Tomahawk.
The Telegraph señala que algunos funcionarios cuestionan si las decisiones para ampliar las operaciones militares se están tomando con pleno conocimiento del estado real de los arsenales y del riesgo que ello implica para las tropas estadounidenses desplegadas en la región.
Estas denuncias se suman a informaciones previas de The New York Times, que acusó al Pentágono de no revelar varios ataques iraníes contra bases que dejaron decenas de heridos y daños en helicópteros. El Departamento de Defensa rechazó esas acusaciones y aseguró que no ha ocultado información sobre las bajas.


